Si hay que pedir disculpas, pues eso: “disculpas”. Pero…

mansMuchos me preguntan: “¿Dónde estás metido, de Vuelta al Mundo en crucero?”. Mi respuesta es más sencilla que la pregunta: “No, estoy disfrutando de otra vida”. Me explico para los sorprendidos…

A principios de junio nació mi primer hijo y realmente fue uno de esos días memorables que solo quienes son papás pueden narrarlo o sentirlo de la misma manera. Hace un par de años, tres años, cuatro años… y otros muchos más, mi mujer y yo no pensábamos en absoluto en tener hijos. O un hijo. A finales de agosto del pasado año, tras unos meses meditándolo ambos, decidimos ir a por él. Ciertamente hemos vivido unos impresionantes 16 años juntos (del 2000 al 2016, entre noviazgo y pareja hecha y derecha), trabajando juntos en el negocio familiar, arrancando nuevos proyectos, viajando por buena parte del mundo, disfrutando de la vida en pareja, sin más responsabilidad que esa. Pero era hora de decidir si queríamos iniciar una nueva etapa, del todo imprevisible: “Ahora o nunca. ¿Qué hacemos?”. Pues a por ello, a por un nuevo “proyecto”, de larga duración, ¡la de ser padres de una preciosa criatura!

Desde que mi mujer se quedó embarazada, a finales de Septiembre, nos íbamos haciendo a la idea, cada vez nos fijábamos más en otras parejas con su recién estrenada paternidad, fijándonos en los cochecitos que circulaban por la calle, en los rostros de agobio y/o satisfacción de los padres… Pero al final, nunca es suficiente en fijarse en los demás o en imaginarse en la enorme satisfacción que provoca estrenar paternidad. Más que un “martirio” (o un “agobio”, expresado de una manera más suave), es un regalo de la vida. Un premio inesperado que te absorbe en cantidad. Cuando llego de trabajar, lo primero que hago es ducharme y acercarme al bebé, a ese bombón con esa carita de inocente que pide “teta” o “dormir”, simplemente, en sus primeras semanas de vida.

Pues es por ello que no “piso” Crucero10.com tanto como quisiera. Porque lo principal, lo prioritario, es el recién nacido, mi hijo. Mi mujer es una campeona, pero también requiere ayuda y soporte, en todos los momentos que yo esté en casa. Y es lo que hago, por ellos y por mi, porque disfruto. Es más, es una gozada, una delicia poder disfrutar de estos momentos mágicos que te da la vida. Un premio gordo en toda regla.

Así pues, permitirme no estar muy presente en el día a día de este sector desde que nació mi hijo, pero es que mi cabeza y mi corazón están en otro lugar, con él, con mi mujer y con mis seres queridos, sus abuelos (mis padres y suegros) y hermanos. En nadie más en estos momentos. Porque estos momentos no duran eternamente, más bien pasan volando, más que un crucero de dos semanas, de 1 mes o… ¡de una Vuelta al Mundo! Quiero disfrutar cada segundo de este instante, de sus primeros momentos en todo, de sus primeras risas, de sus primeras reacciones y de todo lo que tenga que venir en las próximas semanas, en los próximos meses y en los próximos años. Esta aventura supera cualquier otra.

Y lo de ser líder o no de una web de información de cruceros, de las visitas únicas en Google Analytics, de las comparticiones en redes sociales, de los divertidos e interesantes debates entre cruceristas y un largo etcétera… lo dejo aparte. Es un punto y aparte. Y si alguien se siente “abandonado” (no lo creo), le pido “disculpas mil”. Pero…, en serio, tengo cosas más prioritarias (otros negocios) e interesantes y bonitas que hacer en estos instantes (la familia). Es un momento que no puedo desperdiciar por nada del mundo. Y sí, a la mínima que halle un hueco, un momento de motivación o aproveche una larga siesta del pequeño de la casa, me pondré en ello con la misma pasión de siempre. Pero de mientras, estarán mis colaboradores para ir rellenando contenido en este portal que no aspira a nada más que a entretener de manera desinteresada a sus lectores, que sois muchos.

Gracias y nos seguiremos viendo por aquí o por las redes sociales en cuanto pueda. Acabar de pasar un feliz verano!

PD: Ah, por cierto, en pocas semanas realizaremos nuestro primer crucero los tres juntos. ¡Quizá lo cuente! * 🙂

Josep Piqué, un papá más en el mundo.

*Si el peque me lo permite

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