Debido a la fuerte recesión económica mundial, algunas de las navieras más exclusivas del mercado -las “premium” o las de “lujo”- están ofertando sus cruceros a precios irresistibles. Alguien me decía que estas, bajando precios, reducirían automáticamente la calidad: no es así. También me decía que estas, bajando precios, cobrarían más en tasas de embarque: no es así. También me decía que estas, bajando precios, reducirían el nº de personal: no es así. También me decía que estas, bajando precios, no ofrecerían el régimen del todo incluido a bordo: tampoco es así. Creo que las compañías no bajarán la calidad (su calidad esencial), sino que buscarán alternativas para recuperar la bajada de sus márgenes comerciales con más incentivos de gasto a bordo a los pasajeros.
Definitivamente, el sector está “agitado” y está para “pescar en río revuelto”. Hay que reconocer que es una auténtica locura lo que estamos viendo esta temporada. Se están produciendo y se van a producir muchas, muchísimas reservas de última hora, ya sean con las navieras más populares o con las más lujosas, pasando por las “premium”, que, quizá, son las que peor lo están pasando a día de hoy para competir contra las tarifas más populares, las del “desde 299 euros con todo incluido a bordo” y las del “crucero de lujo desde 1499 euros con todo incluido a bordo y 500 dólares de crédito por camarote a bordo”, por poner dos ejemplos reales.
Mi conclusión es que las compañías ya compiten contra sí mismas, parecen todas “desubicadas”, como ocurre, por poner un ejemplo, con el campeonato del mundo de Fórmula 1, donde las escuderías compiten contra sí mismas para “entender” en cada pista el comportamiento de sus bólidos con los neumáticos Pirelli. Y ahí está la confusión y la incertidumbre en los cruceros: la mayoría de las consideradas compañías populares venden camarotes a precio de billete de avión y casi que sale más a cuenta irse de crucero que quedarse en casa. Y por otro lado, las compañías “premium” y las más lujosas ofrecen un producto de altísima calidad a un precio inimaginable años atrás. Y las navieras más selectas, además, ofrecen casi todas ellas un todo incluido a bordo de altísima calidad, ideal para los más sibaritas (caviar, vino de calidad, Moet Chandon, canapés con foie en el camarote, etc). Y la elección, para muchos, ya no es tan sencilla, pues ahora uno se lo debe pensar más debido al alud de ofertas y propuestas tan variadas, tan accesibles y tan apetecibles.
Hoy, el sueño de muchos de poder navegar en una compañía “premium” o de verdadero lujo sin renunciar a las excelencias que ofrecen estas a bordo de sus exclusivos barcos -a pesar de sus precios más bajos-, ya no es una utopía. Tampoco para aquel perfil de pasajero que antes soñaba con embarcarse en un crucero y se “conformaba” en pasar sus vacaciones en un hotel de 3 estrellas de la costa o en casa. Hoy, gracias a la oferta existente y a la “agitación” del sector, todos podemos navegar en un crucero, ya sea de estilo “popular”, “premium” o de “lujo”. Hay para todos los gustos y bolsillos posibles, ahora más que nunca…
¡Buena elección para este verano y a navegar!
Josep Piqué – Director Crucero 10, S.L.
