Estuvimos en la inauguración del nuevo barco de Oceania Cruises en el puerto de Barcelona, el Riviera, de 66.172 toneladas de registro bruto y capaz de acomodar a 1.250 pasajeros en sus 11 cubiertas hábiles. Lo que significa un excelente ratio espacio por pasajero que, sumado al refinado servicio y a la calidad y variedad gastronómica que ofrece a bordo, lo podríamos considerar un barco que se desmarca de los catalogados como “buques premium” y se erige, sin paliativos, con los del segmento de lujo pero a precios apenas superiores, incluso, a las que ofertan algunas de las navieras populares.
Su decoración es de una elegancia increíble, decorado con estilo y gusto, con detalles ornamentales que cautivan a los pasajeros. Es el barco gemelo del Marina (inaugurado en 2011) pero con 720 pequeñas diferencias decorativas (poco perceptibles). Además, ofrece una extensa galería de arte a bordo, con amplia colección con guiño a la herencia cubana de Frank Del Rio, el fundador de la naviera y presidente ejecutivo de la compañía hermana Prestige Cruise Holdings.
Con un cuidado más allá de sus pasiones de coleccionista, Del Rio ha hecho grandes esfuerzos para procurar que cada centímetro del buque fuera diseñado para exhibir obras pictóricas, escultóricas y decorativas que encenderán la admiración de los pasajeros e incitarán a la contemplación y la conversación. Y no es para menos, pues el Riviera nace también como un museo de arte flotante.
Excelente gastronomía
Uno de los puntos destacados del Riviera es su amplia oferta gastronómica, con hasta siete opciones para saborear su excelente y variada gastronomía, basada en cocina internacional, asiática, francesa y destellos típicos de América.
Sus restaurantes (y locales gastronómicos), todos ellos sin asignación de mesas ni asientos, y que cuenta con dos comedores privados y dos restaurantes informales, ofrecen una decoración de cada uno de los espacios diferente, aunque se aprecia un diseño común al utilizar maderas nobles, mármol y granito así cómo alfombras de lana de la mejor calidad y fino cuero.
Los espacios incluidos en el precio más dos opciones exclusivas adicionales:
1-. El Gran Comedor (The Grand Dining Room)– Camareros de esmoquin servirán un menú de seis platos en un salón que imita el restaurante de cinco estrellas de uno de los hoteles más lujosos de Europa. Abierto para el desayuno, comida y cena.
2-. Toscana – Tres paneles iluminados de cristal grabado sirven cómo telón de fondo de las sabrosas especialidades servidas aquí. Muchas de estas recetas familiares han sido proporcionadas por los miembros y la tripulación de Oceania Cruises. Abierto a la hora de la cena. Se recomienda reservar.
3-. Polo Grill – Tapices de felpa y cuero fino, ricas gamas de carmesí, oro y verde y paneles de caoba rematados en oro evocan el glamour de un asador típico de Hollywood. Se sirven finos cortes de excelente carne asada, así como chuletas y marisco fresco. Abierto a la hora de cenar. Se recomienda reservar.
4-. Jacques – El primer restaurante con nombre propio a bordo de un barco, dedicado al reconocido chef Jaques Pépin. Se inspira en las famosas brasseries de Paris y de su ciudad natal, Lyon. Abierto para cenas. Se recomienda realizar reserva.
5-. Red Ginger – Sabores tailandeses, japoneses y vietnamitas se pueden degustar en este escenario en el que destaca una escultura de tres budas tallados de una sola pieza en cristal retroiluminado.
6-. Terrace Café – Toques de color borgoña, naranja tostado, dorado y amarillo limón crean un ambiente brillante y agradable para que los pasajeros puedan cenar al fresco. Se sirven delicatesen locales y suntuosos bufets para desayunar, comer y cenar.
7-. Waves – En este relajado bistró al aire libre se sirven hamburguesas de calidad así cómo pez espada, pollo y otras comidas a la parrilla. También ofrece un bar de ensaladas y de helados caseros. Abierto a la hora de comer, si el tiempo lo permite, y al lado de la elegante piscina, para comidas informales y refrescantes…
8-. Baristas – Este café-bar junto a la biblioteca es el lugar ideal para disfrutar de un expreso o un cappuccino, bizcochos caseros, variedad de sandwiches y tarta de café durante todo el día.
Los dos restaurantes para cenas maridaje opcionales y especialidades del chef:
9. La Reserve por Wine Spectator – La Reserve es un espacio íntimo dónde los pasajeros pueden catar diferentes vinos además de degustar cenas de siete platos con un maridaje de selectos vinos escogidos por los editores de la revista Wine Spectator. Los vinos se incluyen en el precio. Se requiere reserva.
10. Priveé – Un exclusivo comedor privado que ofrece las especialidades más exquisitas del chef. Únicamente ocho afortunados pasajeros podrán crear un menú personalizado que pone a la disposición del cliente especialidades cómo carne de Kobe, bogavantes de Bretaña, foie gras, caviar y trufas. El precio del comedor es de 250 dólares USA. Abierto solamente en noches especiales. Se requiere reserva.
El Riviera de Oceania Cruises cuenta también con el centro gastronómico Bon Appétit y un club de spa completamente equipado, el Canyon Ranch® SpaClub (el mismo que tiene la compañía Cunard Line) En el interior destacan elementos como la gran recepción diseñada por Lalique, las lujosas suites diseñadas por Dakota Jackson y las Owner’s Suites equipadas exclusivamente con muebles Ralph Lauren Home.
Camarotes
Está claro que el Riviera es un barco que invita a disfrutar del mar a todas horas, pues el 97% de los camarotes del Riviera son con vistas al océano, . De las 625 habitaciones que ofrece el barco, tan sólo 14 son interiores. De exteriores existen 20 y el resto son camarotes con balcón y distintas y variadas categorías de suites, donde destacan especialmente las 3 Owner’s Suites, las 8 Vista Suites y las 12 Oceania Suites, todas ellas impresionantes. La suite Owner Suite, por ejemplo, es un 60% más grande que la de los buques Insignia, Regatta y Nautica. Casi nada…
Todos los camarotes, independientemente de su categoría, ofrecen camas con sábanas de algodón egipcio, TV de plasma, acceso a Internet, mini bar, caja fuerte, escritorio, teléfono con satélite directo, servicio de camarotes 2 veces al día (en las suites, servicio de mayordomo las 24 horas) y artículos de baño de una prestigiosa firma francesa.
Áreas exclusivas
Destacamos el amplio y luminoso Riviera Lounge, capaz de acomodar a 700 espectadores, donde se ofrecen producciones musicales, magia, shows folclóricos, actuaciones de humor (en inglés)… Este espacio se convierte en un cine, donde se producen filmes clásicos.
Para amenizar las noches de a bordo recomendamos el Martinis Bar, ideal para tomar los mejores cocktails a bordo, en un ambiente muy chic, de yate privado, con piano todas las noches. Es un rincón muy agradable. También el brillante Horizons, ubicado en la cubierta más alta de la nave, en proa: es una amplia sala observatorio de día y se convierte, de noche, en una animada discoteca/karaoke, con pista de baile, bar, pequeño buffet con salados y dulces y un rincón para fumadores en babor.
El Grand Bar -situado enfrente del restaurante principal-, el pequeño y muy fashion Casino Bar -instalado en la entrada de un discreto casino-, el refrescante Waves Barel -situado en la piscina- y el Artist Loft -temático de arte-, son otros de los espacios que más destacamos para tomar algo en compañía.
Pero el pasajero también dispone de otras zonas para el relax, como la biblioteca, con rincones íntimos, ambiente sereno y clásico y vistas al exterior -en lo alto del barco- y como el amplio solárium de proa -con jacuzzi exterior- y de babor -con cómodas hamacas-.
A bordo, como en todos los barcos de este tamaño, también hay un amplio gimnasio, sala de aerobic y un completo spa gestionado por la prestigiosa firma CanyonRanch Spa® (la misma que gestiona los spa de los barcos de Cunard Line) donde se ofrece carta con 16 tipos distintos de masajes, piscina de talasoterapia, además de saunas, centro de belleza, etc.
Una zona de boutiques y una sala de Internet completan las zonas destacadas de esta belleza flotante.
Mi visión – Josep Piqué
Sin lugar a dudas, poder navegar a bordo de uno de los más recientes barcos de Oceania Cruises -Marina y Riviera- es un privilegio. Mil detalles esperan a los pasajeros, empezando por el refinado servicio de sus tripulantes y terminando por la excelente y variada propuesta gastronómica, una de las mejores en alta mar, indiscutiblemente… Cuando escribo estas líneas, justo 24 horas después de los actos inaugurales del Riviera en Barcelona, las ofertas existentes en el mercado para navegar con este barco por el Mediterráneo y Adriático son, a día de hoy, irresistibles. Un barco que podemos considerarlo como de lujo -por encima de muchas compañías “Premium”- a precios de navieras de estilo popular. No lo duden, si no tienen inconveniente con el idioma y desean viajar sin niños, pero desean tener una experiencia de verdadero lujo a un precio de lanzamiento, tomen nota: es una más que excelente opción.
Datos técnicos
Año construcción: 2012
Tonelaje: 66,172 Toneladas Registro Bruto
Eslora: 239 metros
Manga: 32 metros
Pasajeros: 1250
Tripulación: 800
Restaurantes: 10 (2 restaurantes con suplemento)
Instalaciones: 1 piscina central, 2 jacuzzis exteriores, gimnasio, biblioteca-librería-Internet, salón panorámico, spa, centro de belleza, solarium, casino, salón panorámico, discoteca / jazz club, pista de paddle, mesa de ping pong, pista de jogging, mini golf, simulador de golf, sala de aerobic, 6 ascensores (2 de panorámicos), extensa galería de arte, cabaret…















Conocí en una visita a su compañero el Marina, me pareció un barco encantador. Sin duda los precios, ahora mismo, son muy interesantes. Una buena oportunidad para conocerlos mejor. Gracias por el reportaje.
Gracias Eidan. La verdad es que sí, tal como están los precios a día de hoy, quien no navega a bordo de los más recientes barcos de Oceania Cruises es porque no quiere. Quien pueda, que lo aproveche!