Experiencia “Mercados de Navidad” en un crucero fluvial con CroisiEurope

 

Estrasburgo

Experiencia / Valoración Crucero fluvial Mercados de Navidad con CroisiEurope, por Josep Piqué-. Una nueva experiencia en cruceros. Esta vez elegimos un crucero fluvial por el Rin con la compañía francesa CroisiEurope, con embarque en Estrasburgo (Alsacia, Francia). Y reservamos en una fecha especial, el Puente de Diciembre, donde los lugares que visitamos, todos ellos muy pintorescos, mostraban sus decoraciones navideñas, en los encantadores Mercados de Navidad. Y es que, en centro-Europa, estas fechas se viven de manera muy especial, ¡sin duda!

Mercado de Navidad en la Catedral de Estrasburgo

Mercado de Navidad en la Catedral de Estrasburgo

 

Día 1. Madrugamos para desplazarnos al aeropuerto de Barcelona para volar rumbo a Frankfurt, donde nuestro vuelo VY8144 salía temprano y puntual. Un vuelo perfecto. Desde el aeropuerto de Frankfurt hay varias opciones para el traslado a Estrasburgo: en autocar o en tren. Nosotros elegimos la opción del autocar que en este crucero nos propuso la propia compañía CroisiEurope al grupo de unos 40 viajeros de Barcelona que reservamos este viaje (existen compañías áreas que te ofrecen la opción de reservar un pack vuelo/s + trasaldo/s de Frankfurt a Estrasburgo y a la inversa a precios muy sugerentes, como Lufthansa).

Embarcando en La Boheme CroisiEurope

Embarcando en La Boheme de CroisiEurope

El viaje por carretera duró poco menos de 2 horas. El autocar nos llevó directamente al embarcadero de Estrasburgo, donde realizamos el checkin de manera ágil y descargamos las trolleys en nuestro camarote antes de ir a comer en el restaurante de a bordo.

Nuestro camarote

Nuestro camarote

Tras la comida, nos desplazamos al casco antiguo de la ciudad de Estasburgo, considerada la Capitale de Nöel (El Mejor Mercado de Navidad de Europa 2014 según edb2014.com), para disfrutar de sus agradables calles y realizar alguna compra. Antes de introducirnos de lleno en la magia que se respira en esta emblemática ciudad, pudimos pasear por la Petite France, el barrio donde, muchas décadas atrás, refugiaban a los soldados franceses que regresaban enfermos tras la 2ª Guerra Mundial.

Río del barrio "Petite France"

Río del barrio “Petite France”

Tras pasear y cruzar el río de este barrio que da acceso al casco antiguo de Estrasburgo, vislumbramos las primeras paradas navideñas. Ya desde este punto, el ambiente alegre que proporcionan estas fechas se palpa de inmediato. No pudimos resistirnos y degustar el Vin chaud, un vino dulce y caliente, ideal para rebajar el frío.

Parada de Navidad en Estrasburgo

Parada de Navidad en Estrasburgo

Tomando Vin chaud

Tomando Vin chaud

La ciudad, adornada de guirnaldas y decoraciones navideñas, ofrecía un aspecto mágico y entrañable. Pudimos callejear durante 4 horas por la Plaza Broglie, por la explanada de la impresionante Catedral, rodeada de paradas, la Plaza Kléber, la calle del Oro y la famosa Plaza Gutenberg, donde se situaba el Mercado de Navidad de productos belgas. Pasear por el casco antiguo de Estrasburgo en esas fechas es absolutamente recomendable para aquellos que disfrutan de las Navidades. ¡Es todo un espectáculo de luz, color y aromas!

Catedral de Estrasburgo

Catedral de Estrasburgo

Decoración con guirnaldas en Estrasburgo

Decoración con guirnaldas en Estrasburgo

Guirnaldas en Estrasburgo

Guirnaldas en Estrasburgo

Paseando por Estrasburgo

Paseando por Estrasburgo

En Estrasburgo

En Estrasburgo

Calles animadas en Estrasburgo

Calles animadas en Estrasburgo

Tras nuestra primera visita a Estrasburgo (volveríamos al cabo de 4 días para volver a disfrutarla antes de regresar a casa), regresamos a nuestro barco, La Boheme, para disfrutar de la primera cena a bordo. Antes, pero, se hizo un acto de presentación de la tripulación y un breve cóctel de bienvenida. Tras la cena, un rato de música en el Gran Salón antes de descansar. El buque navegaba por el río Rin rumbo a su próximo destino.

Coctel de bienvenida a bordo

Coctel de bienvenida a bordo

Día 2. Tras reposar en nuestro camarote, ubicado en el Puente Principal del barco, y el desayuno tipo buffet, disfrutamos de una mañana de navegación por el río Rin. Ver desde la cubierta superior del barco los paisajes del Rin, aún con el intenso frío (entre 2 y 4 grados más un 90% de humedad), no tiene precio. Disfrutamos relajadamente del pasaje, viendo preciosos castillos, ruinas teatrales históricas, la abrupta vegetación… y pasando por lugares como Assmannhausen y la famosa roca y estatua de Lorelei. Todo esto, antes de comer y atracar a primera hora de la tarde en Rudesheim, un gran descubrimiento, una ciudad preciosa, ¡con mucho encanto!

Navegando por el Rin

Navegando por el Rin

Pasajeros tomando fotos en cubierta

Pasajeros tomando fotos en cubierta

Pueblos pintorescos del Rin

Pueblos pintorescos del Rin

Disfrutando del paisaje en cubierta...

Disfrutando del paisaje en cubierta…

Estatua de Lorelei

Estatua de Lorelei

¡Como disfrutamos del paisaje!

¡Como disfrutamos del paisaje!

Castillo de St. Goargshausen

Castillo de St. Goargshausen

Crucero fluvial Rin CroisiEurope portada

Vista panorámica del Rin desde cubierta (CLICKAR para ampliar imagen)

A las 15 horas desembarcamos de La Boheme y nos dirigimos al centro de esta ciudad, cerca de la famosa Rue Drosselgasse. Una vez allí, nos “perdimos” y disfrutamos libremente de sus animadas y decoradas calles, con su famoso Mercado de Navidad de las Naciones, que rodea la preciosa iglesia de Saint Jacob. Más de 120 casetas de 12 países distintos ofrecían sus productos y costumbres, con muestras artesanas, gastronómicas, etc. Imposible no caer en la tentación de adquirir algún producto. Tampoco pudimos dejarnos de probar algún que otro producto gastronómico típico de la zona. ¡El frío invitaba a ello!

Llegada a Rudesheim

Llegada a Rudesheim

Calentando "motores" en Rudesheim

Calentando “motores” en Rudesheim

Callejeando por Rudesheim

Callejeando por Rudesheim

Se respira Navidad en Rudesheim

Se respira Navidad en Rudesheim

Típica taberna en Rudesheim

Típica taberna en Rudesheim

Belén gigante en Rudesheim

Belén e Iglesia St. Jacob en Rudesheim

¿A quién le apetece un pincho?

¿A quién le apetece un pincho?

De compras en Rudesheim

De compras en Rudesheim

Tras unas 4 horas callejeando, regresamos al barco para disfrutar de un Cóctel con champagne francés y la posterior Cena de Gala, con un menú especial para la ocasión, donde el Chef francés de a bordo sorprendió a los comensales con pate de foie y brioix artesano, perdiz con salsa de tofu, queso fundido y pastel helado, todo ello regado de vino blanco y vino negro francés, por invitación de la compañía a todos los pasajeros.

Champagne francés en la cena de gala

Champagne francés en la cena de gala

Tras la cena, decidimos regresar a la ciudad para estirar, otro rato más, las piernas y disfrutar de la noche, pues el barco no zarpaba hacia su próximo destino hasta las 3 de la madrugada. Vivimos el ambiente que se respira en las típicas tabernas, con sus cristales empañados de la humedad de la fría noche, donde la música sonaba con alegría y las jarras de cerveza eran un ir y venir constante en las robustas mesas de madera. ¡Esto es Alemania!

Paseando de noche por Rudensheim

Paseando de noche por Rudensheim

Día 3. Tras zarpar de la preciosa Rudesheim a las 3 de la madrugada, el barco atracaba al cabo de 3 horas y media en Maguncia. A las 7:30 horas, 109 pasajeros decidieron subirse al autocar facilitado por la compañía para trasladarles en un trayecto por carretera de 4 horas hasta Nuremberg (2ª ciudad más grande de la región de Baviera), donde la excursión consisitía en almorzar un menú típico alemán para posteriormente callejear su Mercado de Navidad, denominado Christkindlesmarkt. Todo esto en 3 horas y media, para luego volver a subirse al autocar y hacer otro trayecto de unas 4 horas por carretera hasta alcanzar Germersheim, más al sud, donde esperaría el barco.

El Rin, desde cubierta

El Rin, desde cubierta

Nosotros decidimos quedarnos a bordo, junto a la tripulación. Esta se convertiría en la jornada anecdótica del viaje. Fuimos 2 de los 3 únicos pasajeros (de un total de 112) que nos quedamos a bordo, para disfrutar de la navegación de Maguncia a Gersmersheim, un trayecto por el Rin de 112 km y unas 7 horas de duración. Además de disfrutar de los impresionantes paisajes, pudimos leer, navegar por Internet sin saturación, avanzar trabajo pendiente… Jamás en nuestros 104 cruceros anteriores habíamos navegado con todo un barco a nuestra disposición. Una sensación extraña pero… ¡del todo relajante!

Bellos paisajes!

Bellos paisajes!

Disfrutando de la navegación...

Disfrutando de la navegación…

¿Nuremberg? Evidentemente merece la pena visitarla, pero no de la forma que propuso la compañía. A nuestro entender, una buena paliza… ¿8 horas de carretera para estar 1 hora y media comiendo en una taberna más 2 horas (y poco más) para pasear por otro Mercado de Navidad con más aglomeración de gente? ¡No gracias!. A Nuremberg ya nos plantearemos ir con otro plan de viaje, más relajado…

Y nada que objetar a la compañía, ya estaba indicado en su Programa de viaje, salvo que consideramos que CroisiEurope no debería ofrecer un único plan, una única opción: O vas a Nuremberg y te empapas 8 horas de autocar en un tour de 12 horas en total o te quedas en el barco “sin servicio de almuerzo a bordo” (palabras textuales de los guías de CroisiEurope la noche anterior, tras la cena). Estas fueron las dos únicas opciones de la 3ª jornada del crucero, sin más.

Navegando...

Navegando…

Nos tuvimos que mentalizar para una jornada “extraña”. Y ocurrió lo menos esperado: poco antes de las 12 del mediodía, mientras nos encontrábamos en el Gran Salón leyendo relajadamente, la directora del crucero nos ofreció, al igual que a la pasajera francesa, ir a comer con el resto de tripulantes en el restaurante, a la hora de “su buffet”.  Así pues, mención especial para los tripulantes de a bordo, que, aunque no estuvieran oficialmente de servicio, nos ofrecieron café, agua y luego… ¡ir a comer con ellos! Nos sentimos tripulantes durante un rato. El “menú”: ensalada, arroz o pasta, escalopa con patatas fritas, agua y café. Casi como en casa… Al final resultó ser… ¡un buen plan!

Un día de navegación

Un día de navegación

Para ser sinceros, como la noche anterior nos avisaron que no habría servicio de comida al mediodía para los pasajeros que decidieran quedarse a bordo mientras los otros se iban de tour a Nuremberg, durante el desayuno provisionamos pan, fruta y yogur para pasar la jornada a bordo. Sí, ese momento “antológico” en que piensas que en vez de estar en un crucero parece que estés a punto de vivir una jornada de huelga general a bordo, por decisión de la compañía con origen en Estrasburgo, no por decisión de los tripulantes de a bordo, que se comportaron magníficamente con nosotros… Al final, el pan, la fruta y el yogur fueron piezas aprovechables… para una agradable merienda en el Gran Salón, mientras seguíamos disfrutando, en petit comité, de la navegación por el Rin.

De relax a bordo...

De relax a bordo…

Tras nuestro particular e íntimo almuerzo en el restaurante con los miembros de la tripulación y con la pasajera francesa, y mientras proseguíamos con la agradable navegación hasta Gersmersheim, la tarde pasó ágilmente viendo una peli en la tele del camarote, echando unas partidas de cartas y avanzando trabajo con el portátil gracias al WiFi incluido a bordo. Alguien de la tripulación, aunque no estaba oficialmente de servicio, se encargó de ofrecernos algo para tomar a media tarde. Resultó ser una jornada familiar, al fin y al cabo.

La Boheme CroisiEurope  5

De relax y en intimidad…

Poco antes de las 20 horas, los 109 pasajeros restantes de este crucero regresaban de Nuremberg tras otras 4 horas de trayecto. Al instante que la directora de crucero avisó por megafonía que la cena se servía a las 20h en punto. Señal de que, ahora sí, podíamos “regresar” a la rutina del crucero.

Que conste que respetamos la política de la compañía, que tendrán sus motivos. Pero si a uno no le apetece realizar un tour de 12 horas, de las cuales 8 las pasas en la carretera, en un autocar, y prefiere quedarse en el barco, debería haber un mínimo de servicio garantizado a bordo, y más si el buque se desplaza hacia otro embarcadero, mientras el resto del pasaje hace el único tour programado en tierra. No es necesario que se organicen actividades a bordo o que abran todo un restaurante para 2, 3 o 10 pasajeros, pero sí sería óptimo, por ejemplo al mediodía, ofrecer una propuesta de carta de bocadillos. ¿Es pedir mucho? ¡No lo creo! Ese día, tras advertirnos la noche anterior que no habría servicio de comida a bordo para los que nos quedábamos, nos hicimos a la idea y nos lo tomamos positivamente. Luego pasó lo comentado anteriormente. Fue un guiño admirable por parte de la tripulación de a bordo.

Día 4. A las 9 horas el barco atracaba en Estrasburgo, donde, tras el desayuno, finalizaba este bonito crucero, por los lugares que descubrimos y por la jornada anécdotica del 3er día. ¡Quizá insuperable!

Crucero fluvial Rin CroisiEurope  6

Una bonita experiencia

Hemos destacado el buen trato recibido por parte de la tripulación. También destacar al asistente en español a bordo, Alberto, que se preocupó en todo momento por los 40 pasajeros de habla hispana, y al Chef, que nos sorprendió positivamente con sus recetas culinarias. Para ellos dos, Chapeau!

Gastronomía en CroisiEurope

Gastronomía en CroisiEurope

Tras desembarcar, y al disponer de toda la mañana libre, volvimos a disfrutar del Mercado de Navidad de Estrasburgo y de sus animadas calles, caminando por algunos mismos lugares que ya conocimos tres días antes y descubriendo nuevos rincones. Por cierto, en la Plaza Kléber de esta maravillosa ciudad pudimos contemplar uno de los árboles de Navidad más grandes del mundo. ¡Impresionante!

Espectacular árbol de Navidad en Estrasburgo

Árbol de Navidad en Estrasburgo

 

Antes de coger un tren con la compañía SNCF (47 euros = 2 billetes) en la Estación Central que nos llevó desde Estrasburgo hasta Basilea (Suiza), en un trayecto de poco más de 1 hora y 15 minutos (trayecto directo con 4 paradas), hicimos las compras de rigor. Os recomendamos la tienda Kelsch, con productos dulces (bizcochos, galletas, chocolates…) típicos de la región, ubicada justo al lado de la Catedral y adyacente a la calle que da a la Plaza Gutenberg, donde se instaló el Mercado de Navidad belga. Más hacia la Estación Central, hay otro Mercado de Navidad que nos encantó y que recomendamos visitar, el de las Delícias, con una gran muestra de paradas de productos gastronómicos de la región y de otros países.

Tienda de bizcochos, galletas...

Tienda de bizcochos, galletas…

Mercado Delícias

Mercado de las Delícias

En la Estación Central Estrasburgo

Estación Central Estrasburgo

Desde Basilea, y tras una vueltecita por sus calles repletas de raíles y tranvías, como si de una antigua ciudad se tratara, regresamos en un vuelo a casa, terminando, de esta manera, una escapada diferente a todas las que hemos hecho hasta la fecha.

Basilea, ¡última parada!

Basilea, ¡última parada!

 

El barco: La Boheme

El buque, uno de los más antiguos de la flota, inaugurado en 1995, cuenta con tres cubiertas, donde en la Principal (cubierta 2 del pasaje) se encuentra la recepción con su pequeña tienda de souvenirs en la parte central y en proa se halla el Gran Salón, allí donde los pasajeros pueden disfrutar de las vistas a través de sus amplias ventanas panorámicas, de un bar y de juegos de mesa. Por las noches se ofrece música en vivo y baile. En este lugar se realizan los actos de a bordo.

El buque: La Boheme

El buque: La Boheme

Recepción

Recepción

Pasillo cubierta principal (2)

Pasillo cubierta principal (2)

Sin dejar esta cubierta Principal, a popa, cruzando el pasillo de los camarotes más destacados del buque, encontramos el Restaurante de a bordo, donde a diario se ofrece el desayuno, la comida y la cena. La gastronomía está muy bien elaborada, aunque tan sólo ofrezcan un menú cerrado (1 entrante + 1 plato principal + postre, sin poder escoger). Los horarios dependen del itinerario contratado o de las excursiones programadas. Estos pueden variar, aunque normalmente suelen ser:

  • Desayuno buffet: de 7:30 a 9h
  • Almuerzo (menú): de 12 a 13:30 h
  • Cena (menú): de 19:30 a 21 h
Un plato principal

Un plato principal

Buffet en el desayuno

Buffet en el desayuno

Restaurante

Restaurante

Postres

Postres

Nuestra mesa en restaurante

Nuestra mesa en restaurante, lista para el desayuno

Los horarios son de turno único y no existe carta donde poder elegir. Las mesas en el restaurante están asignadas. Es el propio Chef o la dirección del crucero quienes anuncian los platos del día. El menú se basa en un entrante (ensalada, paté, sopa…), un plato principal (carne o pescado con acompañamiento), pan y postre marca de la casa. En nuestro crucero, las bebidas iban aparte, al igual que los cafés e infusiones servidos en el restaurante (a excepción del desayuno, incluido) y en el Gran Salón. Es en el bar del Gran Salón donde los pasajeros pueden adquirir una tarjeta para las bebidas. Cada tarjeta cuesta 30 euros y al ir pidiendo las bebidas durante el crucero, los propios camareros van restando la cantidad. En caso que al final del crucero sobre dinero en la tarjeta, en recepción, antes del desembarque, te abonan la cantidad sobrante.

Precios de ejemplo en bebidas:

· Botella agua mineral de 1,5 litros: 2 euros

· Botellita de agua mineral de 50 cl: 1,50 euros

· Cerveza y otros refrescos: 2 euros

· Café con leche e infusiones, té, etc: 2 euros

· Vinos y champagne: según tipos, desde los 15 euros la botella

Gran Salón

Gran Salón

Para los paladares más exigentes: en los buques de CroisiEurope tan sólo existe una única opción en las comidas, sin poder elegir otras opciones (al igual ocurre con las opciones de escalas/excursiones). De esta manera, si alguien no puede consumir según qué alimentos, debe advertirlo al realizar la reserva a su agencia de viajes o a la propia compañía, para que lo tengan en cuenta a bordo.

En la cubierta superior exterior, hay espacio para tomar las mejores fotos de los paisajes que se recorren. Esta terraza ofrece un porcho, que cubre algunas mesas y sillas, y un rincón para fumadores. Personalmente encontramos a faltar servicio de bar en las mañanas de navegación. ¡Qué bien nos hubiera sentado a muchos una tazita de chocolate o un café mientras disfrutábamos del paisaje! En otras compañías, esto es un hecho…

Cubierta superior exterior (3)

Cubierta superior exterior (3)

En la cubierta inferior (cubierta 1 del pasaje) se encuentran la mayoría de camarotes, todos ellos de idénticas características.

Camarotes

Todos los camarotes (tanto los de la cubierta 1 como los de la cubierta Principal) ofrecen dos camas separadas, convertibles en una de matrimonio, un pequeño armario, un cajón superior, una caja fuerte, TV multicanales (entre ellos TVE Internacional y Canal TVE 24 Horas), un pequeño tocador con secador, un baño con ducha (algo pequeño e incómodo) y aire acondicionado y calefacción y un juego simple de toallas de aseo y baño.

Camarote con ventana panorámica

Camarote con ventana panorámica

¿Diferencias entre los camarotes de una cubierta y otra?: aparte de que unas están en un piso superior, una de las diferencias es que los de la cubierta Principal ofrecen ventana panorámica, más grande, respecto a los de la cubierta 1. También ofrecen algunos pocos m2 más de superficie.

Baño

Baño

Dartos técnicos

Año construcción: 1995

Eslora: 110 metros

Manga: 10,14 metros

Camarotes: 80 (en 2 cubiertas)

Capacidad: 160 pasajeros y 24 tripulantes

Idioma oficial a bordo: Francés (en nuestro crucero hubo atención, carta menú, mensajes por megafonía y diarios en español e inglés, también)

 

Itinerario del Crucero “Mercados de Navidad por el Rin Romántico”

Estrasburgo – Navegación por el Rin (contemplando St. Goarshausen, Assmannshausen, Lorelei…) – Rüdensheim – Magancia (Mayence y tour opcional a Nuremberg) – Navegación por el Rin hasta Germersheim – Estrasburgo.

Total km: 520

Total esclusas: 3  (Esclusas del Norte de Estrasburgo, de Gambsheim e Iffezheim)

 

"Petite France" en Estrasburgo

“Petite France” en Estrasburgo

Visión global – Josep Piqué

Quisiera empezar por destacar los itinerarios que ofrece CroisiEurope, que en líneas generales son indiscutiblemente preciosos. Poder descubrir esos rincones por estas fechas navideñas, poder hacerlo con tiempo, con tranquilidad, disfrutando de sus ambientes, es lo que más deseábamos. En este sentido, las expectativas se han visto cumplidas sobradamente. Pero tras esta tercera experiencia con esta naviera, consideramos que la compañía francesa debería hacer un “reset” urgente en cuanto a prestaciones de servicio, especialmente en su propuesta aparentemente inamovible de “únicas opciones” a los pasajeros que he comentado anteriormente (Día 3 del crucero). Creo sinceramente que la compañía debería pulir estos detalles, ya que no todo el mundo está dispuesto a elegir una única opción a/con todo (tours, comidas…). Por todo lo demás, una MUY bonita experiencia. La recomendamos. ¿Repetir con CroisiEurope? Por supuesto. Eso sí, con la esperanza de comprobar esos cambios (limitadas a las “únicas opciones”), que, sin duda, ayudarían a la compañía francesa a mejorar sus servicios y a hacer más agradable y confortable las estancias de sus pasajeros en cualquier crucero y buque de su flota. Pueden y deberían hacerlo para seguir captando a más pasajeros. Yo, personalmente, creo mucho en este tipo de producto. Peu ã peu

Una experiencia ¡dulce!

Una experiencia ¡dulce!

 

–> NUESTRO ÁLBUM DE FOTOS CRUCERO FLUVIAL RIN – MERCADOS DE NAVIDAD

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