Emprender y viajar

crucerosblog1Una de las cosas que más me gusta es sentarme en una mesa, en una tertulia, con varios cruceristas de distintos perfiles, cada uno con sus gustos, cada uno con sus hobbies y cada uno con sus preferencias.

Es curioso porque, a menudo, en estas tertulias, acabamos comparando qué naviera es mejor y qué naviera es peor, ¡como si habláramos de futbol! (las comparaciones: eterno error humano). No creo que existan navieras mejores y peores, para nada. Pero es evidente que existen muchos perfiles de cruceristas (o viajeros) distintos. Y ahí está la gracia, en la variedad de gustos y pensamientos, ¡claro que sí!.

Y ya que estamos, y virando un poco el tema, aunque venga relacionado, considero que la gracia de las gracias está en la preparación del próximo crucero (o viaje). En mi opinión, es igual o más importante preparar bien la que va a ser tu próxima experiencia como que esta acabe resultando fabulosa. Pero… lamentablemente nadie tiene asegurado que el próximo viaje sea de 10. Absolutamente nadie, por muy experto viajero que uno sea.

Es por esta razón que siempre digo a mis colegas de tertulia, con tantísimas millas náuticas acumuladas, que el arte de viajar es como el arte de emprender. Uno apuesta su dinero para ello, con total ilusión, para obtener un buen feedback, un buen retorno a la inversión realizada. Pero no siempre uno acaba teniendo ese “retorno” esperado.

Humildemente soy de los que creo que si los viajeros partimos de esta premisa, de que el hecho de preparar un viaje es como el hecho de emprender un negocio, apostando tu dinero con total confianza e ilusión de que todo saldrá bien, pero a la vez sabiendo que también tienes un riesgo de que no sea así, de que puedes tener una desilusión si se tuercen tus planes, adelante, eres un viajero preparado.

Además de esas siempre agradables tertulias entre cruceristas, a menudo también leemos en los foros de cruceros algunas críticas desmesuradas y sin justificación. Existen otras que lo son, por supuesto, pero su credibilidad depende de cómo lo explica uno. Si realmente no eres de los que piensas que el arte de viajar es como el arte de emprender y crees que todo debe salir perfecto, porque quizá eres muy exigente con los demás, o realmente eres de los que te cuesta asimilar ese “riesgo” (viajar, lo recuerdo, aún es un capricho y un lujo hoy día, aunque no lo creamos) y tienes una mala experiencia, mi recomendación, sincera y con todo el respeto del mundo, es que, si lo necesitas, expliques constructivamente los motivos de tu mala experiencia pero, en ningún caso, la magnifiques haciendo ver que tal compañía es nefasta a niveles estrosféricos. No. Déjalo estar, asume tu mala experiencia, compártela (si quieres) de buenas maneras, no culpes a los demás (¿o acaso alguien desea que sufras una mala experiencia?), pasa página, levántate y sueña con tu próximo viaje (si estás dispuesto a ello, es que asumes que viajar es también emprender, ¡bienvenido!).

Y como siempre digo, lo que tenga que suceder, sucederá. Es la magnífica incertidumbre de preparar y luego vivir una (buena o mala) experiencia, al fin y al cabo. Yo lo resumo en tener mentalidad positiva. Y tener buena predisposición, antes, durante y después, sirve para todo lo que hacemos en la vida. Todo pasa mejor, también una mala experiencia…

Josep Piqué. Crucero10.com

 

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